El gran desafío: ¿Qué tan lejos estamos de un mundo sin petrodependencia?
¿Cuándo dejará el transporte de quemar petróleo? La respuesta es compleja, ya que la velocidad de esta transición varía drásticamente según el medio que utilicemos para movernos.
El transporte terrestre: La vanguardia eléctrica
En este sector es donde estamos más cerca de la meta. Gracias a la mejora en la densidad de las baterías y la reducción de costos, los vehículos eléctricos (EV) ya no son una curiosidad, sino una realidad masiva.
El pronóstico: Se estima que para el año 2035, la mayoría de las economías avanzadas habrán prohibido la venta de autos nuevos de combustión. Sin embargo, renovar el parque automotor mundial (los autos que ya existen) tomará al menos dos décadas más.
El transporte de carga y aviación: Los muros tecnológicos
Aquí la situación es más difícil. Mover un camión de 40 toneladas, un buque transatlántico o un Airbus A380 requiere una cantidad de energía que las baterías actuales no pueden suministrar sin ser extremadamente pesadas.
Aviación: Estamos a décadas de vuelos comerciales eléctricos de larga distancia. La esperanza actual reside en los SAF (Combustibles de Aviación Sostenibles), que aunque reducen emisiones, siguen siendo técnicamente similares al queroseno.
Transporte marítimo: Se están explorando alternativas como el amoníaco verde y el hidrógeno, pero la infraestructura global para repostar estos barcos apenas está en pañales.
El veredicto: Una transición de medio siglo
A pesar del optimismo tecnológico, los expertos coinciden en que el mundo no dejará de depender significativamente del petróleo para el transporte antes de 2050 o 2060. Aunque logremos que todos los autos del mundo sean eléctricos mañana mismo, seguiríamos necesitando petróleo para fabricar sus neumáticos, los plásticos de sus tableros y los lubricantes de sus motores. La transición no es un interruptor que se apaga, sino un largo proceso de sustitución donde el petróleo dejará de ser el combustible principal para convertirse, casi exclusivamente, en una materia prima industrial.
Pecayabar.
